Concluyó una semana difícil para los mercados bursátiles, con pérdidas fuertes en los mercados emergentes de la región, y resultados mixtos en los índices bursátiles de Wall Street.
Aunque la mayoría de los inversionistas ya esperaban que la Reserva Federal aumentara sus tasas de interés en un cuarto de punto, y se ubicaran en un rango de 0.50%-0.75%, se observaron movimientos que no se esperaban en algunos mercados, destacando la apreciación de 1.31% que tuvo el dólar frente a las principales monedas del mundo, según el índice DXY que cerró la semana en 102.95 puntos, aunque el jueves cerró en 103.05 puntos, alcanzando los niveles que registró a finales de diciembre de 2012. Por consecuencia, el peso también estuvo un poco presionado, registrando en la semana una depreciación de 0.41%, cerrando en $20.442, a pesar que el Banco de México aumentó sus tasas de referencia en 50 puntos base, a 5.75%, superando las expectativas del mercado que esperaba solo un incremento de 25 puntos base.
Sin embargo, en caso que frene la apreciación del dólar, es posible que el peso se fortalezca frente al dólar durante el resto del año, sin descartar que pueda cerrar el año por debajo de $20.00, aunque es necesario que perfore el soporte que tiene en $20.22, sin embargo, en caso de regresar a niveles de $20.72, correría el riesgo de habilitar movimientos por encima de $21.00, aunque esta probabilidad es menor a la de una apreciación.
En nuestro semanario El Inversionista Mexicano, publicamos en la sección de Análisis técnico que el Indice de Precios y Cotizaciones (IPC) rompió el soporte de la media móvil de un mes, dejando posibilidades de caer a la zona de 44,290-43,740.
En Estados Unidos, el índice S&P-500 encontró una resistencia en la zona de máximos de 2,270 puntos, dejando señales de agotamiento que sugiere precaución, sobre todo si regresa por debajo de los 2,245 puntos. El Nasdaq también terminó con señales de agotamiento, sobre todo si regresa por debajo de los 5,420 puntos.