El oro observó durante la sesión una caída de 0.10%, cotizando al cierre en 1,192.12 dólares por onza, perjudicado luego de que Janet Yellen, Presidente de la Fed, mencionara que las tasas de interés de los bonos de deuda podrían experimentar un “importante incremento” luego de que la Fed eleve su tasa de referencia. Lo anterior no sólo provocó una mayor expectativa del mercado en cuanto a que la Fed parece decidida a subir las tasas de interés en septiembre, sino que también repercutió en una menor demanda por oro a manera de inversión y especulativa, pues el metal ofrece ganancias únicamente a través del diferencial en su precio. Cabe señalar que las declaraciones de Yellen neutralizaron las ganancias del oro observadas más temprano en la sesión, fruto de los datos decepcionantes de generación de empleo según la encuesta ADP.
Es importante señalar que el oro experimentará nuevamente volatilidad en el resto de la semana, con los inversionistas a la espera de los datos de la nómina no agrícola de abril de Estados Unidos. De llegarse a colocar por encima de las 200,000 posiciones laborales, el oro podría observar fuertes presiones a la baja, pues dicho dato reafirmaría la posibilidad de un ajuste en la tasa de interés de la Fed en el corto plazo.
Por su parte, el cobre observó una caída de 1.43%, colocándose en 6,389.25 dólares por tonelada. La caída sucedió precisamente por el dato de la generación de empleo según ADP, pues el mismo da la percepción de que la economía de Estados Unidos podría necesitar más tiempo para recuperarse, disminuyendo la demanda en el mercado por el cobre de forma especulativa.