El Banco Central de Chile redujo el jueves su tasa de interés referencial al 2,75 por ciento, su menor nivel desde octubre del 2010, y dejó abierta la puerta a un acotado mayor estímulo monetario ante una baja inflación y una débil economía.
El organismo fundamentó su decisión en que las cifras de actividad y demanda continúan mostrando un débil desempeño, a lo que se suma un deterioro del mercado laboral algo mayor a lo previsto.
Con un tono más moderado que en meses previos, el organismo rector reconoció que sigue latente la opción de una política monetaria algo más expansiva para impulsar la demanda interna y por esa vía mantener la inflación en los parámetros deseados.
"Para asegurar la convergencia de la inflación a la meta, el Consejo evaluará la necesidad de algún incremento adicional del impulso monetario", dijo el Banco Central en un comunicado.
Operadores han estimado que el Banco Central disminuiría otro cuarto de punto porcentual el costo del crédito en el segundo semestre, apoyado en una inflación del 2,7 por ciento anual, en la parte baja del rango meta de 2,0 a 4,0 por ciento que maneja la entidad.
El recorte de la tasa ocurre luego de que el Banco Central bajó la semana pasada su pronóstico de crecimiento de la economía y admitió que sería adecuado algo más de estímulo monetario tras un Producto Interno Bruto que habría crecido cerca de cero por ciento en el primer trimestre.