El peso se presionó a la baja tras conocerse que las solicitudes de subsidios al desempleo en EE. UU. aumentaron más de lo estimado. Por lo que el dólar perdió fortaleza por las preocupaciones sobre la recuperación del mercado laboral y su impacto en la evolución de la política monetaria de la FED. Sin embargo, desde el punto de vista técnico, el movimiento bajista ha perdido fuerza, pues el RSI opera neutral en la zona media. Por lo tanto, hace unos momentos, el peso se depreciaba 0.10% cotizando debajo de $21.51.
De acuerdo con el Departamento del Trabajo de EE. UU., en la semana que terminó el 25 de septiembre, 362 mil personas presentaron solicitudes iniciales de apoyo al desempleo, superando las estimaciones del consenso de analistas (335 mil). Además, con ello se hila el tercer incremento consecutivo de estos apoyos y se ubican en su mayor nivel en 7 semanas. Lo que refuerza las señales de que la contratación podría seguir disminuyendo en el 4T-21, como algunos funcionarios de la FED advirtieron esta semana.
Sin embargo, los analistas atribuyen los recientes aumentos a factores externos como los incendios en California y los huracanes en el Golfo de México. Al mismo tiempo, la pandemia continúa siendo una de las principales limitaciones para que muchas personas regresen a la fuerza laboral, pues varias escuelas han decidido suspender las clases presenciales y la reducción de las temperaturas podría ocasionar un nuevo aumento de infecciones. Por otro lado, la Fed considera que la economía ha logrado un avance suficiente para comenzar a reducir su compa de activos, pero el desempeño del mercado laboral es muy bajo como para empezar a incrementar la tasa de interés de referencia. Por lo que las expectativas de un alza tan pronto como el próximo año podrían ajustarse hacia el 2023, pues EE. UU. está aún lejos del máximo empleo.