- El IGAE tuvo una variación de +0.39% mensual vs +0.30% estimado y +0.16% previo.
- 14 de 19 actividades avanzaron en agosto, resiliencia en el sector servicios.
- Las actividades primarias tuvieron su mejor desempeño en 6 meses.
Es probable que el PIB del 3T-23 sorprenda al alza
Hoy se publicó el reporte del Indicador General de la Actividad Económica para agosto con resultados que siguen mostrando que el dinamismo prevalece en 2023 dentro de nuestro país. A tasa mensual el crecimiento fue de 0.39%, que equivale a una tasa de 4.77% en términos anualizados y deja atrás el pronóstico estimado por el INEGI la semana pasada de un avance de 0.3%. En ese sentido, vuelve a ser probable que el PIB sorprenda al alza cuando se presenten sus resultados el próximo martes 31 y no descartamos que se reporten cifras cercanas a +1.0% trimestral por tercera ocasión consecutiva y por séptima vez en los últimos 8 trimestres. De concretarse esta perspectiva, la economía mexicana estará muy cerca de crecer arriba de 3.50% durante todo 2023, lo que sería su mejor resultado de los últimos 12 años, solo detrás de 2021, cuando la inercia de la reapertura de las actividades concedió un avance de más de 4.00%.
14 de 19 actividades avanzaron en agosto, resiliencia en el sector servicios
Desde la perspectiva sectorial, 14 de las 19 actividades de las que se informa en el reporte tuvieron crecimiento y solo 5 retrocedieron. La industria y los servicios avanzaron al unísono (+0.3% mensual), siendo estos últimos los que más contribuyeron a rebasar las expectativas por el desempeño sobresaliente de los servicios de esparcimiento (+13.76% mensual), los turísticos (+2.25%) y el comercio al por mayor (+1.78%). Además, las actividades primarias tuvieron un incremento de 2.56% mensual, lo que les permite recuperar parte del rezago que tienen respecto a los otros sectores por las complicaciones climáticas que se han experimentado a lo largo del año.
¿Qué esperar?
Hasta agosto, la economía -medida a través del IGAE- promedia un avance anualizado de 3.7%, lo que nos hace pensar que el resultado final de 2023 no distará mucho de esta cifra, sobre todo dado que hay pocas señales de un cambio drástico de rumbo en 4T-23. Por el contrario, el impulso del consumo que se suele manifestar durante las temporadas de promociones en noviembre y diciembre, así como los aumentos programados a salarios, pensiones y montos de otras transferencias a inicios de 2024, podrían seguir soportando tasas de expansión favorables en el horizonte de los próximos 6 meses. Ello sin contar, el efecto adicional que proviene del mayor gasto en construcción y los beneficios en las exportaciones petroleras por los mayores precios del crudo. En ese sentido, el sesgo al alza para las estadísticas de crecimiento abarca un horizonte amplio y si se capitalizan las oportunidades planteadas por el nearshoring el 3.00% podría constituirse como el nuevo estándar para el crecimiento en los próximos años.