Indonesia, el mayor proveedor de níquel del mundo, está promoviendo una nueva política económica que podría alterar la dinámica de la cadena de suministro global de este metal. Esta estrategia, impulsada por el Presidente indonesio Joko Widodo, incentiva a los países en desarrollo a seguir su ejemplo y agregar valor a sus recursos naturales.
El níquel es un elemento químico y un metal de transición, ampliamente utilizado en la fabricación de acero de alta calidad y, cada vez más, en baterías. En 2020, se estimó que la producción global de níquel proveniente de minas alcanzó un total de 2.5 millones de toneladas métricas. Los principales países en minería de níquel incluyen Indonesia, Filipinas, Rusia y Nueva Caledonia. De hecho, Indonesia es el país con las mayores reservas de níquel, seguido por Australia y Brasil.
Entre las empresas líderes en producción de níquel en 2020 se encuentran el Grupo Tsingshan de China, Nornickel de Rusia y Vale de Brasil. En ese año, la producción de níquel de Vale ascendió a 214,700 toneladas métricas, mientras que Nornickel produjo unas 172,357 toneladas métricas.
El consumo global de níquel en 2020 fue de aproximadamente 2.44 millones de toneladas métricas. China representó un sorprendente 59% del consumo global de níquel en 2020, mientras que el resto de Asia representó un 23% adicional.
En lugar de exportar materias primas en bruto, Indonesia ha comenzado a refinar el níquel en su propio territorio, lo que ha incrementado su valor de exportación en diez veces en los últimos cinco años. Esta estrategia parece estar resonando en otros países, como Filipinas y Zimbabue, que también están considerando políticas similares.
Esta estrategia de Indonesia de refinar el níquel en el país puede tener un impacto significativo en el precio global de este metal. Al agregar valor a través de la refinación, se incrementa el costo del níquel exportado, lo que puede traducirse en un aumento del precio en el mercado global.
Indonesia también está haciendo hincapié en la mejora de los estándares laborales y medioambientales en sus fundiciones, lo que podría añadir aún más valor a su níquel y potencialmente aumentar aún más su precio.
En conclusión, la estrategia de Indonesia de añadir valor a sus exportaciones de níquel y promover estándares más altos en su producción podría tener un impacto significativo en el precio global del níquel. Esto demuestra cómo las decisiones políticas y económicas a nivel nacional pueden afectar las dinámicas del mercado global.
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