El Índice Merval cerró la jornada del viernes con una variación negativa del 0,01% alcanzando los 14.689 puntos básicos, acumulando en el año una variación de 25,82% en moneda nacional y 15,23% en dólares (Utilizando el CCL).
Si les preguntara cuál fue la mejor inversión financiera del primer semestre es posible que muchos me digan que fueron las Lebacs, pero eso sucede principalmente debido a que este fue el instrumento financiero que estuvo en boca de todos y del que más se habló desde febrero.
Nuestro índice está actualmente rompiendo récords históricos en pesos mientras que, en dólares está muy cerca de superar los u$s1.000. Eso tiene que generarnos optimismo ya que, como los mercados financieros se adelantan a la economía real, el hecho de que nuestro índice esté actualmente en los records es una muy buena señal que puede estar anticipándonos la mejora de nuestra economía que se espera que se evidencie durante los próximos meses.
En el plano internacional, el S&P500 se encuentra a 110 puntos de su record histórico mientras que el Dow Jones está a 200 puntos del mismo, lo que nos hace pensar que aquellos que pronosticaban catástrofes luego del Brexit se equivocaban y que los que más ganaron durante estas últimas semanas fueron quienes mantuvieron la calma y compraron barato a costa de muchos que mal vendieron sus acciones producto de un pánico demasiado prematuro e infundado. Miremos bien los gráficos del Dow Jones y del S&P500 y comprobaremos que los pisos nunca estuvieron en peligro de romperse y que por lo tanto la baja era una gran oportunidad de compra. Tengamos muy en cuenta que EEUU se encuentra en un año electoral y que los mercados financieros siempre ‘compran’ las expectativas de un cambio positivo, sea quien sea el ganador, por lo que, es improbable que la bolsa estadounidense tenga un desempeño negativo durante un año electoral.
En el primer gráfico vemos que, en este momento, nuestro índice está a punto de alcanzar el objetivo establecido por el techo del canal alcista que viene desarrollando desde diciembre de 2014.
En el segundo gráfico vemos que, exactamente en esa zona, también está el techo del canal alcista de corto plazo e incluso, si yo tomara la medición desde el mínimo alcanzado el 24 de mayo y el hueco de escape y la proyectara a partir de él, el objetivo de suba me quedaría exactamente en esa zona.
Todo esto me indica que en torno a los 15.600 puntos el merval tiene un techo muy fuerte en el cual es altamente probable que rebote ya que le costará mucho poder superarlo debido a la confluencia de diversos indicadores. Eso sí, una vez superado, ese nivel se transformará en un piso muy fuerte que nos dará la garantía de que llegaremos a los 17.000 puntos antes de fin de año pero por el momento, seamos conscientes de que estamos acercándonos a una zona muy complicada de superar para nuestro índice y que, por lo tanto, no deben sorprenderse si esta suba tan acelerada que hemos tenido durante las últimas dos semanas se detiene y volvemos a lateralizar o incluso caer hasta la zona de los 14.000 en donde se encuentra el piso más fuerte que tenemos en este momento, producido por el hueco de escape.