Aunque los metales preciosos han mostrado un muy buen desempeño durante el primer mes del 2020, es el precio del paladio el que ha sorprendido al mercado, pues alcanzó un nuevo máximo histórico de 2,577.27 dólares por onza el pasado 20 de enero, comparado contra el precio del oro el cual cotiza alrededor de los 1,560 dólares por onza. Pero, ¿cuáles son los factores que han movido el precio del paladio y lo han llevado a ser el metal precioso más valioso?
Primero que nada, se debe explicar qué es el paladio y para qué se utiliza, para así poder entender el incremento en su precio. El paladio es un metal precioso, blanco, brilloso del mismo grupo que el platino, el iridio y el rodio. Adicional a su uso como metal precioso en joyería, y como activo refugio, el palado es indispensable para la industria manufacturera, sobre todo para la producción de convertidores catalíticos en vehículos de gasolina e híbridos. Cuando los gases nocivos como el monóxido de carbono y el dióxido de nitrógeno se ponen en contacto con metales como el paladio y platino, se convierten en sustancias inocuas como nitrógeno, dióxido de carbono y vapor de agua.
De hecho, se estima que entre el 80 y 90% del uso de este metal precioso se utiliza para la industria automotriz.
Es importante mencionar que son raros los depósitos de los minerales como el paladio y otros metales similares, y típicamente se encuentran en los mismos lugares en donde se produce oro, plata, níquel y el cobre. En su proceso de extracción, es necesario que se trate una amplia cantidad de toneladas de otros minerales para obtener una onza de paladio. Su baja producción y alta demanda han provocado que el precio del metal precioso siga una tendencia al alza, subiendo en y 12 de los últimos 15 años. Hay que recordar que hasta 2019, de acuerdo con información de Bloomberg, la demanda por paladio superó a la oferta en 574 mil onzas troy, mientras que los inventarios en la superficie de paladio alcanzaron un mínimo en registro de 12.86 millones de onzas troy.
Al inicio del 2020 aumentó el nerviosismo en torno a la oferta del paladio, luego de que se diera a conocer que la producción de Sudáfrica, país que produce alrededor del 40% del paladio del mundo, se redujo a una tasa anual de 13.5% durante el mes de noviembre. Lo anterior se debió a la interrupción en el suministro de electricidad en las minas sudafricanas, debido a fuertes lluvias e inundaciones. Asimismo, el mercado teme que la producción de Sudáfrica no sea la última afectada, pues existe la posibilidad de que la producción de Rusia, otro de los principales productores de paladio en el mundo, también se pueda ver limitada.
Mientras tanto, la demanda por paladio se ha elevado de manera acelerada, sobre todo por parte de los productores de automóviles. De acuerdo con Bloomberg, la demanda de paladio para catalizadores automotrices aumentó en 8.88% durante el 2019, tendencia que se espera que continúe, ya que los gobiernos de todo el mundo están intentando fortalecer las regulaciones para limitar la contaminación ambiental.
Entre los países que cuentan con una expectativa más ambiciosa, se encuentra China, país que intenta reducir en más de 15% las emisiones totales de dióxido de azufre y óxido de nitrógeno en comparación a los niveles del 2015. También existe el objetivo de que en 2020 la proporción de días con buena calidad del aire en las ciudades alcance el 80%. En Europa, el escándalo de las emisiones de diésel, ha tenido un impacto en el consumo de automóviles con este tipo de motor, aumentando la demanda por vehículos eléctricos y de gasolina.
Con una demanda creciente y una oferta limitada, el precio del paladio ha disfrutado un auge, llevándolo a incrementar poco más de 80% en un año y 1,217% en los últimos 10 años. Ante la escasez, el precio del metal precioso podría rebasar su máximo histórico y dirigirse hacia los 3,000 dólares por onza este año.