En los últimos años, se ha visto un aumento en el número de empresarios multimillonarios respaldados por una serie de tendencias, en particular, el auge de la industria tecnológica, la expansión de los mercados financieros, el aumento de los precios de bienes inmuebles, la globalización y el crecimiento en las economías de mercados emergentes. A medida que aumenta la edad de un número creciente de los primeros magnates, la responsabilidad empieza a pasar a sus herederos.
UBS (SIX:UBSG) compartió su “Informe de ambiciones multimillonarias 2023”, que señala que los nuevos perfiles declarados como multimillonarios durante el último año acumularon más riqueza a través de herencias que mediante la actividad empresarial. El número de multimillonarios aumentó un 7% anual a nivel mundial, pasando de 2 mil 376 a 2 mil 544. A medida que muchos fundadores de grandes empresas envejecen, se espera que más de mil de ellos transfieran unos 5 mil millones de dólares a sus herederos en los próximos 20 a 30 años.
Según analistas, esta próxima generación tiene perspectivas nuevas sobre negocios, inversiones y filantropía. Muchos están redireccionando las grandes reservas de riqueza privada que controlan hacia nuevas oportunidades de negocio que surgen de los tiempos en los que vivimos. Otros, se alejan de los negocios de sus familias y eligen carreras que se adaptan más a sus ambiciones y talentos individuales.
Según el reporte, la brecha entre generaciones es importante; más de la mitad de los multimillonarios ve como uno de sus mayores retos fomentar en sus hijos los valores, la educación y la experiencia necesaria para asumir el control de sus empresas.
Más de dos tercios (68%) de los multimillonarios encuestados con riqueza heredada, dicen que pretenden continuar y hacer crecer lo que lograron sus antepasados, ya sea en términos de negocio, marca o activos.
Ante el contexto mundial, al 66% de los creadores de riqueza de primera generación les preocupa una posible recesión en Estados Unidos y al 62% las tensiones geopolíticas. Sin embargo, entre los sucesores destacaron las presiones inflacionarias (57%), y la disponibilidad y el precio de las materias primas (52%).
En cuanto a inversiones, los creadores de riqueza y los herederos expresaron diferentes apetitos de riesgo. Los fundadores de empresas, tal vez más centrados en preservar la riqueza que en cultivarla, se han sentido más atraídos por la deuda y las inversiones en renta fija. El aumento de los rendimientos de la renta fija, tras las amplias subidas de las tasas de interés de los bancos centrales del mundo, probablemente haya aumentado el atractivo de estas inversiones. Alrededor de cuatro de cada diez multimillonarios (43%) de primera generación pretende aumentar sus asignaciones a deuda privada a lo largo de 12 meses, y un número similar (38%) desea aumentar posiciones en bonos de mercados desarrollados. En cambio, las generaciones sucesoras prefieren el capital privado, a pesar de la reevaluación de algunas valoraciones de activos privados debido a un entorno de tasas más altas. Con un horizonte de inversión posiblemente más largo, más de la mitad (59%) busca captar inversiones directas en títulos de valores y casi la misma cantidad (55%) busca invertir más en fondos de capital riesgo. Sin embargo, también perciben el atractivo de los bonos de los mercados desarrollados y más de un tercio (36%) se propone invertir más.
Aunque se conocen muchos perfiles de multimillonarios que prometen destinar gran parte de su fortuna a causas filantrópicas, parece que aquellos con riqueza heredada suelen ser reacios a regalar dinero que no han ganado. De hecho, mientras que más de dos tercios (68%) de los multimillonarios de primera generación declararon que el cumplimiento de sus objetivos filantrópicos y el impacto en el mundo era uno de los objetivos principales de su legado, menos de un tercio (32%) de las generaciones herederas lo hizo.
El estudio también destaca que más de la mitad de los nuevos multigeneracionales multimillonarios no siguen el legado familiar, están creando nuevas empresas y recreando las existentes, aprovechando las actuales oportunidades emergentes.