Investing.com -- La inflación de la zona euro medida por el Índice Armonizado de Precios de Consumo (IAPC) se ajustó a las previsiones en diciembre, con un aumento interanual del 2,44% y una subida intermensual del 0,1%. Esta cifra es ligeramente superior a la del mes anterior (2,24%). El IPCA subyacente, que excluye componentes volátiles como los alimentos y la energía, también cumplió las previsiones al situarse en el 2,7% interanual.
Los precios de la energía, que suelen influir en las tasas de inflación, contribuyeron significativamente a la subida. Sin embargo, no se espera que este impacto preocupe al Banco Central Europeo (BCE). Los precios de los servicios registraron un aumento superior al previsto, del 4,0% interanual, mientras que los precios de los bienes aumentaron un 0,5%, ligeramente por debajo de las expectativas.
Por países, Alemania registró una tasa de inflación interanual del 2,9%, superior a la prevista. Esto se debió principalmente a un aumento de la inflación subyacente, aunque los cambios en el método de cálculo del Índice de Precios de Consumo (IPC) en diciembre hacen difícil discernir tendencias claras. Por el contrario, los datos de inflación de Italia y los Países Bajos no cumplieron las expectativas, equilibrando las cifras globales de inflación de la zona euro.
Los analistas del Deutsche Bank comentaron los datos de inflación, indicando que el enfoque del BCE para la elaboración de políticas se centra en tendencias económicas más amplias que en datos individuales.
Señalaron que, aunque la tasa anual de inflación de los servicios se ha mantenido cercana al 4%, se ha producido una ralentización del impulso de los aumentos de precios de los servicios. La inflación nacional sigue siendo elevada, pero empieza a desacelerarse, y el crecimiento salarial también se está moderando.
Deutsche Bank mantiene una perspectiva positiva, anticipando que la ralentización del ritmo de inflación de los servicios contribuirá a una vuelta a tasas de inflación global más bajas. Esperan que la inflación IPCA caiga por debajo del objetivo del 2% del BCE a partir de febrero. Si estas previsiones se mantienen, el BCE podría adoptar tipos de interés subneutrales en 2025.
Las cifras de inflación de hoy, que no han arrojado sorpresas negativas significativas, corroboran la predicción de que una relajación prudente de la política durante la reunión de enero del BCE sigue siendo la línea de actuación más probable, concluyen los economistas.
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