Análisis realizado al cierre del mercado estadounidense por Kathy Lien, directora general de Estrategia FX en BK Asset Management.
Contra todo pronóstico, el euro ha registrado su cota más alta frente al dólar estadounidense en más de dos años. La moneda única no sólo ofreció la mejor actuación de la jornada, sino que subió muy por encima de 1.20, registrando su nivel más alto desde mayo de 2018. Para muchos, la persistencia del repunte del euro ha sido desconcertante, ya que sólo ha descendido un día de los últimos seis. Sin embargo, no necesitamos cavar muy hondo para encontrar los detonantes de este movimiento:
1. Debilidad del dólar estadounidense
No es casualidad que el repunte del euro coincida con el debilitamiento generalizado del dólar estadounidense. Puede que el índice dólar haya subido este martes, pero sigue cerca de mínimos de dos años y medio. La preocupación en torno a un aumento de los casos de coronavirus después de Acción de Gracias y la promesa del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, de mantener bajos los tipos de interés hasta que haya señales reales de inflación da a los inversores muy pocas razones para comprar dólares. Lo hemos visto claramente este martes, cuando el billete verde amplió su descenso con respecto a las demás monedas principales a pesar de la enorme subida del 11% del rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años.
2. Datos mejores de la eurozona
Unos datos mejores de lo esperado también respaldaron al euro. Alemania ha reportado una inesperada caída de las listas de desempleo que ha contribuido a aliviar la tasa de desempleo. El PMI manufacturero de la eurozona se ha revisado al alza, compensando el golpe de la caída de la inflación. Si bien se espera que el Banco Central Europeo implemente estímulos la próxima semana, este plan ya se ha anunciado a bombo y platillo, permitiendo a los inversores descartar completamente la medida. Por lo tanto, aunque la perspectiva de flexibilización del BCE es negativa para el euro, la falta de sorpresa puede ser realmente positiva para la moneda.
3. El brote del COVID-19 de Europa se está desacelerando
Las agresivas medidas de confinamiento del mes pasado en Europa finalmente están dando sus frutos, ya que hay indicios de que el brote de COVID-19 de Europa se está desacelerando. Los nuevos casos de virus en Francia cayeron hasta 4,005 el lunes desde el pico de más de 86,000 de principios de noviembre. Los casos de virus en España están justo por encima de 10,000, frente a los más de 25,000 del 30 de octubre. En Italia, hubo 16,370 nuevos casos el lunes frente a los 40,902 del 13 de noviembre. Las cifras han mejorado en Alemania también pero son más volátiles. Estados Unidos, por otro lado, se prepara para lo peor a medida que comienzan a llegar los resultados tras las reuniones de Acción de Gracias.
4. Las acciones se están disparando
Sin embargo, a pesar de todas las preocupaciones en torno a una segunda oleada, el S&P 500 y el NASDAQ alcanzaron máximos históricos este martes. Europa empieza a controlar su rebrote y está cada vez más cerca de relajar sus restricciones, así que la región se recuperará a un ritmo más rápido. Como una de las principales monedas beta, las ganancias del mercado de acciones y la mejora del interés por el riesgo desempeñan un papel importante en el repunte del euro. Si las acciones siguen subiendo, también lo hará la moneda única.
5. Repunte técnico
Por último, aunque no por ello menos importante, el de 1.20 fue un nivel técnico muy importante para el par EUR/USD. Podemos decir, en vista de lo rápida y agresivamente que subió el par una vez superado este nivel, que había muchas órdenes de minimización de pérdidas justo por encima de 1.20. En cuestión de segundos, el par EUR/USD se disparó más de 20 pips y, en menos de una hora, estaba casi 50 pips más alto. El siguiente nivel de resistencia ahora son los máximos de septiembre de 2017 registrados en 1.2093.