Análisis realizado al cierre del mercado estadounidense por Kathy Lien, directora general de Estrategia FX en BK Asset Management.
En la víspera de uno de los anuncios de política monetaria del Banco Central Europeo más importantes de este año, el euro registró mínimos de dos meses frente el dólar. La moneda única se situó por debajo de 1,12 y amplió pérdidas durante la jornada de negociación en Nueva York. Aunque todo el mundo habla de la perspectiva de un recorte de los tipos de interés en Estados Unidos, el BCE también podría recortar los tipos de interés. Por lo general les gusta preparar a los inversores para grandes cambios, razón por la cual se espera que den el gran paso de alterar sus previsiones esta semana.
El BCE podría perfectamente volverse más acomodaticio en julio pero a juzgar por los cambios en la economía desde su última reunión, pueden permitirse esperar hasta que sus previsiones económicas se actualicen en septiembre. La confianza empresarial ha descendido y la actividad manufacturera se ha debilitado pero el gasto de los consumidores ha aumentado, el mercado laboral ha mejorado y la inflación ha subido. Teniendo esto en cuenta, el pronóstico general sigue siendo sombrío. La baja inflación es un grave problema para el banco central, y el IPC de la eurozona ronda el 1,3%. El PIB del 1T en el 0,4% también está muy por debajo de la tendencia y la amenaza de los aranceles en Europa podría frenar aún más el panorama.
Una serie de economistas creen que tendrá lugar un recorte de los tipos en septiembre, pero el banco central podría ser más agresivo, y optar por un paquete de medidas acomodaticias que incluya compras de activos y un recorte de los tipos de depósito. Técnicamente, el par EUR/USD se ha desplomado totalmente. El BCE es relativamente prudente, el par podría dejar atrás sus mínimos de dos años registrados en 1,1106. Sin embargo, si de algún modo suenan neutrales, prepararán el camino para un breve repunte del EUR/USD a la espera de la reunión del FOMC de la semana que viene, en la que se espera que la Reserva Federal recorte los tipos de interés por primera vez desde la crisis financiera mundial.
El dólar estadounidense sube con respecto a las demás monedas principales a pesar del descenso de las ventas de vivienda construida. El dólar neozelandés fue la moneda que peor actuación ofreció, seguido del dólar australiano. La libra también cayó pero debido más al descenso del índice CBI que a la confirmación de Boris Johnson como primer ministro. El mercado ni se ha inmutado ante su victoria y se han tomado con calma sus declaraciones sobre ceñirse a la fecha de salida del 31 de octubre. Teniendo esto en cuenta, la falta de concesión en el tono de Johnson podría ponerle difíciles las próximas semanas a la libra.