En una jornada con menor volumen de operación por el feriado en Estados Unidos (Día de Acción de Gracias), las principales bolsas en el mundo rompen una racha alcista de cuatro días que había impulsado las acciones mundiales en algunos casos a máximos históricos, después de que EUA aprobó una ley que apoya a los manifestantes en Hong Kong, provocando la ira de China.
El presidente Trump firmó ayer el decreto tramitado por el Congreso de la Ley de Derechos Humanos y Democracia en Hong Kong, una normativa que respalda las protestas en la región administrativa especial china. El ministerio chino de Asuntos Exteriores ha avisado de "firmes contramedidas" que no ha especificado, y ha llamado a consultas al embajador estadounidense en Pekín. China considera la acción estadounidense una injerencia en su política interna cuando quedan cerca de dos semanas para que entre en vigor una ronda de aranceles estadounidenses.
Los inversionistas se mantienen atentos para ver hasta qué punto esta circunstancia entorpece las negociaciones bilaterales hacia un acuerdo preliminar que hasta ayer lucía inminente. La falta de concreción en la represalia ha evitado mayores caídas en los mercados financieros, pero si estas son significativas, la aversión global al riesgo podría intensificarse.
En la Eurozona, la confianza económica de la región repuntó más de lo esperado en noviembre gracias a un mayor optimismo en el sector servicios y a un mejor estado de ánimo en la industria y entre los consumidores. El índice aumentó a 101.3 puntos desde 100.8 en octubre.
En Reino Unido, de acuerdo a un sondeo elaborado por la empresa YouGov, el primer ministro británico, Boris Johnson, está de camino a ganar las elecciones del 12 de diciembre con mayoría absoluta. El Partido Conservador podría ganar 359 escaños de 650, frente a los 317 de las elecciones generales de 2017. De confirmarse este resultado, el proceso del Brexit podría facilitarse.
Por otro lado, respecto al T-MEC, de acuerdo a declaraciones del Subsecretario para América del Norte, Jesús Seade, México está en condiciones de aprobar en general los cambios al acuerdo trilateral (no especificó la naturaleza de estos ajustes) que acordaron los legisladores demócratas y la administración del Presidente Trump. La aprobación de México (y Canadá) es esencial para que el proceso de ratificación del T-MEC continúe en el congreso estadounidense.
Por su parte, Banco de México (Banxico) recortó (ayer) por quinta ocasión consecutiva su expectativa de crecimiento para este año y anticipa que incluso podría promediar una tasa negativa. Ahora espera que el PIB cierre 2019 en un rango entre -0.2% y 0.2%, que está debajo de lo previsto por ellos en agosto pasado, cuando consideraban viable alcanzar una tasa de crecimiento de entre 0.2 a 0.7 por ciento. También redujo el intervalo esperado de crecimiento del PIB para 2020, a uno que va de 0.8% a 1.8%, desde el que tenía entre 1.5% y 2.5%. En esta última estimación, descarta que la economía pueda alcanzar la expansión supuesta por el Gobierno Federal en el Presupuesto Federal aprobado para el año entrante, que es de 2% puntual.
El peso mexicano inicia la semana presionado, alrededor de $19.60 spot, en línea con una caída en las divisas de economías emergentes, al aumentar la demanda de activos y monedas considerados como refugio debido a los desacuerdos de EUA y China en torno a las protestas en Hong Kong.
Por el resto del día, el tipo de cambio podría fluctuar entre los $19.52 y $19.66 spot (el euro entre $1.098 y $1.103).