Lael Brainard, máxima asesora económica de la Casa Blanca, ha señalado que Estados Unidos está experimentando un cambio significativo en su enfoque económico, con unas tasas de inflación que se acercan a niveles prepandémicos, lo que provoca un giro hacia la seguridad del empleo y el crecimiento económico. En su reciente intervención en un acto del Consejo de Relaciones Exteriores celebrado en Nueva York, Brainard, directora del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca y ex vicepresidenta de la Reserva Federal, subrayó la necesidad de mantener el progreso del mercado laboral.
Mientras la Reserva Federal se prepara para una posible relajación de la política monetaria el miércoles, los comentarios de Brainard se alinean con el sentir general de los funcionarios de la Fed, sin sugerir ninguna acción específica. Brainard hizo hincapié en el compromiso de la administración Biden de fomentar el crecimiento económico y apoyar el mercado laboral, destacando la resistencia que los países y las empresas han desarrollado frente a las perturbaciones inflacionistas de la oferta mediante la diversificación de las cadenas de suministro.
Los esfuerzos de la administración Biden para impulsar la recuperación incluyen medidas que van desde el gasto de alivio del COVID-19 hasta subvenciones fiscales a las energías limpias. Sin embargo, Brainard señaló los retos que sigue planteando la asequibilidad de la vivienda, que sigue siendo una cuestión compleja en la lucha contra la inflación.
Señaló que los elementos no relacionados con la vivienda del Índice de Precios al Consumo están aumentando a un ritmo del 1,8%, por debajo del objetivo de inflación del 2% fijado por la Reserva Federal.
Brainard reconoció la especial dificultad que presentan los costes de la vivienda, afirmando la necesidad de más viviendas para mejorar la asequibilidad. Anticipa que la bajada de los tipos hipotecarios, que los mercados esperan como resultado de los recortes de tipos de la Reserva Federal, facilitará el desarrollo de más viviendas y apoyará el crecimiento económico al reducir los costes de los préstamos para viviendas y automóviles.
La Administración también está vigilando el impacto en la economía de las vacantes comerciales, especialmente en los edificios de oficinas más antiguos. Aunque reconoce las dificultades que plantea la reconversión de estos inmuebles para paliar las limitaciones de la oferta, Brainard señaló que algunos sectores del sector inmobiliario comercial siguen registrando buenos resultados.
El presidente Joe Biden ha sido claro sobre la independencia del banco central estadounidense, añadió Brainard, contrastando esto con las frecuentes críticas a las decisiones políticas de la Fed por parte del expresidente Donald Trump durante su mandato.
En general, las declaraciones de Brainard reflejan una administración preparada para abordar las presiones sobre el coste de la vida a las que se enfrentan los estadounidenses y para garantizar que las políticas económicas apoyen el crecimiento sostenido y la estabilización del mercado laboral.
Reuters ha contribuido a este artículo.
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