SANTIAGO, 3 jul (Reuters) - La selección de fútbol de Chile intentará ganar por primera vez la Copa América cuando enfrente el sábado en la final del torneo a la favorita Argentina, que liderada por el astro Lionel Messi buscará una nueva estrella tras décadas de frustraciones.
El equipo anfitrión no ha derrotado nunca a su vecino en los casi 100 años del certamen continental, pero confía en que una "generación dorada" de jugadores y el apoyo de la mayoría de los 50.000 hinchas que repletarán el Estadio Nacional de Santiago ayuden a cambiar el negativo historial.
Argentina, famosa mundialmente por su fútbol, no gana un título de importancia desde la Copa América de 1993 y, tras la caída en la definición del Mundial del año pasado, llega con sed de revancha a la esperada final. Al igual que el local, la "albiceleste" quiere que esta generación de estrellas corone su calidad en la selección levantando un trofeo.
"Nosotros jamás tenemos miedo a ningún equipo", dijo el jueves un envalentonado Claudio Bravo, arquero y capitán de la "Roja", quien aseguró que están preparados para dejar atrás los años de frustraciones de los hinchas locales.
Pero Argentina ha demostrado sentirse cómoda jugando en casa de sus vecinos, ya que se ha quedado con las últimas cuatro ediciones de la Copa América que organizó Chile. Y el sábado buscará sumar la estrella número 15 para alcanzar a Uruguay como la selección más ganadora del certamen.
Las estadísticas favorecen las aspiraciones de los dirigidos por Gerardo "Tata" Martino. Sin embargo, la intensa presión que aplica Chile a sus rivales, además de su sólido juego de posesión, despierta respeto para el choque del sábado.
"Chile ya demostró lo que es, juega de la misma forma contra quien sea, es una selección que intenta lo mismo que nosotros, jugar bien al fútbol y cuando no tiene el balón presiona mucho en todos lados, no deja pensar. Creo que va a ser un partido muy parejo", adelantó Messi tras el paso de su equipo a la final.
DUDAS DE SAMPAOLI VS. CERTEZAS DE MARTINO
Chile llega a la definición del torneo después de ganar sin complicaciones su grupo y derribar con más esfuerzo que luces a Uruguay y Perú en la fase de eliminación directa.
Argentina, en cambio, tuvo un camino algo más difícil. Después de avanzar en el "grupo de la muerte" con la campeona defensora Uruguay, Paraguay y Jamaica, necesitó de los penales para eliminar a Colombia en cuartos de final.
En la ronda de los cuatro mejores volvió a enfrentar a los paraguayos, pero esta vez la orquesta no desafinó y de la mano de Messi dio una exhibición de fútbol con una goleada 6-1.
El despertar goleador argentino es un gran desafío para al técnico de Chile, Jorge Sampaoli, quien necesita soluciones en defensa tras la polémica que dejó fuera del torneo al zaguero Gonzalo Jara y un cuestionado desempeño de José Rojas en semis.
Mientras, Martino esperará hasta último momento para confirmar el equipo aunque repetiría la formación que humilló a Paraguay, con la única duda del defensor Ezequiel Garay, quien se perdió el duelo con los guaraníes por una gastroenteritis.
El partido del sábado también podría definir al ganador de la Bota de Oro del torneo, con varios futbolistas pugnando por ser el goleador.
Eduardo Vargas, héroe al marcar los goles con los que Chile le ganó 2-1 a Perú en las semifinales, suma cuatro tantos y es por ahora el máximo artillero. Con un tanto menos aparecen su compañero Arturo Vidal y el argentino Sergio Agüero, además del peruano Paolo Guerrero.
Extrañamente Messi no está entre los contendientes, tras marcar solamente una vez, de tiro penal, en la Copa.
La "Pulga" necesita un título de relevancia con su selección para coronar una carrera llena de triunfos con su club Barcelona. "Sería imperdonable que esta generación no gane un título", dijo el delantero antes de la Copa.
Por su parte, la "Roja" espera repetir la única victoria por los puntos en 38 partidos que registra frente a Argentina, lograda en la eliminatoria al Mundial 2010, para lo que confía en el carácter de sus estrellas Vidal y Alexis Sánchez.
La final se jugará desde las 17.00 hora local (2000 GMT) con el arbitraje del colombiano Wilmar Roldán. (Reporte de Felipe Iturrieta. Editado por Javier Leira)