La presión de ayer sobre la moneda mexicana se mantiene en las primeras horas de la sesión de hoy, por momentos depreciándose a $18.60 spot. Desde su mejor nivel alcanzado el pasado jueves, fueron cerca de 70 centavos de caídas. Actualmente cotiza alrededor de $18.40 spot. Por el resto del día el tipo de cambio podría fluctuar entre los $18.26 y $18.56 spot (el euro entre $1.057 y $1.066).
Todo parece indicar que el desplome en el precio de la acción de Silicon Valley Bank (SVB), que ayer cayó alrededor de 60% y hoy en la preapertura retrocede otro 40%, provocó un efecto contagio negativo en la mayoría de los activos de mayor riesgo, incluido la moneda mexicana.
La sesión que iba a estar, a priori, protagonizada por el informe empleo estadounidense, tiene ahora un nuevo factor de preocupación.
SVB Financial es un banco pequeño especializado en préstamos a empresas tecnológicas. Con base en California, ofrece financiación a startups y nuevos proyectos relacionados con la tecnología.
La empresa anunció por sorpresa este jueves una ampliación de capital de alrededor de 2,000 millones de dólares tras vender con pérdidas significativas parte de su cartera, que incluye bonos del Tesoro estadounidense y valores respaldados por hipotecas, y con ello hacer frente a la fuerte salida de depósitos de sus clientes. El riesgo latente es que pueda entrar en bancarrota pronto.
La gran pregunta que surgió entre los inversionistas fue si esto provocaría un efecto contagio de caídas continuas en todo el sistema financiero estadounidense y a su vez, global.
Lo observado en SVB es un problema que podría afectar a todos los bancos, incluidos los grandes, porque acumularon una gran cantidad de activos desde la crisis financiera de 2008/2009 a precios crecientes. Ahora, con la inflación en máximos de varias décadas, los ahorradores bancarios piden una mayor compensación por sus depósitos y, para pagarlos, los bancos podrían verse obligados a vender sus activos. Pero estos activos deben venderse con una pérdida severa, porque sus valoraciones cayeron severamente desde sus niveles más altos, como resultado de un ajuste agresivo de la Reserva Federal (Fed)
En este sentido, uno de los principales riesgos para el sector está en la cartera de bonos que mantienen los bancos estadounidenses. Aunque si los bancos no se ven forzados a liquidar sus bonos antes de vencimiento, esta circunstancia no afectaría a su solvencia.
Lo más probable es que el riesgo de contagio al sector bancario sea remoto, por lo que lo sucedido en EUA con SVB sería un acontecimiento puntual. Sin embargo, los activos financieros seguirán afectados hasta comprobar que los problemas del SVB se limitan al propio SVB.
Por otro lado, con relación al mercado laboral estadounidense, la creación de empleos se mantuvo sólida en febrero, con una generación de 311 mil, muy por arriba de los 225 mil pronosticados. La tasa de desempleo subió en dos décimas de 3.6%, en gran parte explicado por la mejora en la tasa de participación laboral. Los salarios aumentaron 4.6% anual, incremento menor a lo esperado, pero por arriba del dato registrado en enero. En términos mensuales la expansión si se moderó a 0.2%.
Este reporte de empleo refleja algunas señales mixtas, pero en términos generales muestra un mercado laboral sólido. Sin embargo, para los operadores no es concluyente para confirmar sus apuestas sobre cuál sería la magnitud del siguiente movimiento de la Fed (50pbs o 25pbs), por lo que la atención se enfocará ahora en la cifra de inflación de EUA del próximo 14 de marzo.
Además, el Banco de Japón (BOJ) decidió mantener intacta su política monetaria que incluye tasas de interés en el -0.10% y el control de los rendimientos de bonos a largo plazo, en la última reunión presidida por el actual gobernador, Haruhiko Kuroda.
En China, Xi Jinping ha logrado el apoyo unánime de la Asamblea Popular Nacional para su tercer mandato como presidente de China, algo que no tiene precedentes. Seguirá en el cargo cinco años más.
Las preocupaciones de SVB provocan un retroceso generalizado en los mercados bursátiles mundiales y los bancos se llevaban la peor parte.