Es comprensible que la esfera cripto se haya visto envuelta en un auténtico torbellino tras el ascenso al poder de Donald Trump y el nombramiento por parte del presidente electo de Elon Musk como responsable del flamante Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE, por sus siglas en inglés). No en vano, Trump se ha comprometido abiertamente en no pocas ocasiones a "convertir a Estados Unidos en la capital cripto del planeta", y las credenciales del CEO de Tesla (NASDAQ:TSLA) y gran abanderado de Dogecoin hablan por sí solas. Si bien gran parte de la atención que estos acontecimientos han despertado se ha centrado en Bitcoin, Dogecoin y Shiba Inu, también la algo menos aclamada Ripple (XRP), cuya sociedad principal viene preparándose con discreción para lanzar su propia stablecoin, ha experimentado cierto renacer.
Una vez finalizadas las rigurosas pruebas realizadas en las últimas semanas al libro de registro de XRP, los últimos datos del Ripple Stablecoin Tracker indican que el Tesoro RLUSD acuñó 2.000.000 de RLUSD el 3 de diciembre. Ahora que se espera que el Departamento de Servicios Financieros de Nueva York (NYDFS) comunique la aceptación de la moneda estable RLUSD, son muchos los inversionistas que se preguntan qué podría pasar con XRP, la divisa digital insignia de la firma, inmediatamente después de su aprobación y con posterioridad a esta. En este artículo abordaremos los dos principales factores que determinarán el interés por Ripple y sus monedas, e intentaremos estimar la dirección que podría adoptar en 2025.
Especular para acumular
Al igual que sucede con todo acontecimiento fundamental en cualquier mercado, siempre existirá especulación, y es probable que esta sea un motor clave para la dinámica inicial sobre los precios. Esto es especialmente cierto en el caso de la esfera cripto, pero lo que ha ocurrido con XRP durante el último mes ha resultado asombroso incluso atendiendo a estos criterios: XRP se ha disparado más del 370 % en apenas 25 días, y no muestra signos de que su impulso vaya a frenarse. Después de su último repunte Ripple (XRP) ha superado a Solana (SOL) y a USDT hasta convertirse en la tercera mayor criptomoneda según su capitalización de mercado.
Ahora que XRP se sitúa en su máximo nivel desde 2018, puede que algunos se pregunten si este desenfrenado optimismo podría dar paso a cierto temor natural y a una consiguiente corrección. No obstante, ha surgido un nuevo factor de cambio que podría traducirse en un renovado crecimiento para XRP: los supuestos planes de Ripple Labs de destinar USD 37.240 millones de sus reservas de XRP en escrow para respaldar la emisión de su suministro de RLUSD. Cabe también destacar que, si bien se ha dado cierto nivel de especulación entre minoristas, el número de ballenas de Ripple que han pasado a la acción sugiere que el "dinero inteligente" está detrás del actual mercado alcista de XRP. En efecto, los datos ofrecidos por Santiment indican que durante las tres últimas semanas los monederos con entre 1 millón y 10 millones de XRP se han hecho de manera conjunta con más de 679,1 millones de tokens.
Institucionalización
La adopción institucional ha sido una de las mayores tendencias observadas en el mercado de los activos digitales en los últimos años, aunque este espacio ha estado hasta ahora dominado por Bitcoin y Ethereum. Con todo, las altcoins ha tomado también impulso, y el lanzamiento de RLUSD debería aumentar aún más el atractivo de Ripple ante este tipo de inversionistas. Recordemos que Ripple desarrolló su moneda estable con el fin de facilitar los pagos transfronterizos, la integración en el ámbito DeFi y la gestión de liquidez. Su consolidada posición en el mercado, unida al caracter no inflacionario de su criptomoneda subyacente XRP, debería ayudar a generar confianza en el sector financiero. Numerosas instituciones financieras en todo el mundo se sirven ya de la red Ripple, que ofrece la posibilidad de procesar hasta 1.500 transacciones por segundo. Además de esto, ofrece unas tasas por transacción sumamente competitivas, lo que convierte a RLUSD en una excelente opción para las transacciones DeFi y dApp.
Por supuesto, toda ganancia de mercado protagonizada por RLUSD elevará en consecuencia la demanda de su criptomoneda nativa, al igual que ocurrió con Tron y USDT. El lanzamiento de esta nueva stablecoin llega además justo cuando la demanda interpuesta por la SEC contra Ripple parece desmoronarse. En la sentencia dictada en julio de 2023 se falló a favor de que XRP fuese clasificada como valor cuando se diese su venta a instituciones, y se impuso una multa por la friolera de USD 2.000 millones. Chris Giancarlo, expresidente de la Comisión de Negociación de Futuros de Productos Básicos de Estados Unidos (CFCT), considera ahora que el caso será finalmente desestimado por una Casa Blanca pronto liderada por Donald Trump, tras una serie de apelaciones gracias a las cuales dicha multa se ha visto reducida a USD 120 millones. Por ende, el lanzamiento de RLUSD no podría llegar en mejor momento para fortalecer la inversión institucional y prolongar la exitosa carrera de XRP en 2025.