Investing.com - Los mercados asisten hoy a nuevas caídas en las divisas emergentes: descienden la rupia de la India y la de Indonesia, el rublo ruso, la lira turca, el peso mexicano y el rand sudafricano.
Sudáfrica, en recesión
En este último caso hay que estar atentos porque, según señala José Luis Cárpatos, “Sudáfrica encadena el segundo trimestre en negativo y eso es recesión técnica. Ahora el mercado empezará a temer que esto se extienda a otros emergentes”.
Este experto vincula las caídas generalizadas de las monedas emergentes con el “efecto secundario de los QE. En el momento en que EE.UU. alcanza la velocidad de crucero en las subidas de tipos, el dinero expulsado con los QE hacia los emergentes vuelve a casa, creando una implosión importante”.
Según comentan en Link Securities, “los bancos centrales de países como Turquía e Indonesia se han mostrado dispuestos a intervenir a favor de sus monedas -el segundo de ellos ya ha adoptado esta madrugada algunas medidas en defensa de la rupia-“.
Turquía sigue dejando huella
Recordemos que, en Turquía, el dato de inflación asciende ya hasta el 17,9% interanual, su mayor nivel en los últimos 15 años. “El Banco Central turco dejó entrever que en su próxima reunión de política monetaria (13 de septiembre) podría elevar el precio del dinero (actualmente se sitúa en 17,75%), medida sobre la cual el presidente Erdogan muestra su oposición”, comentan los analistas de Banca March.
Argentina aviva la incertidumbre
Por tanto, parece que el mercado, en lugar de simplificarse al terminar el verano, se complica. “Primero fue Turquía, asunto en absoluto cerrado pero sí digerido. Ahora es Argentina. Ambas economías presentan fuertes déficits por cuenta corriente que deben financiar con entradas de capitales, pero la depreciación de sus divisas ante la desaceleración preocupante de sus PIBs disuade a la inversión exterior y eso hace que terminen colapsando por el lado de la financiación”, dicen.
En el caso de Argentina, el presidente del país, Mauricio Macri, ha anunciado algunas medidas, que incluyen la reducción del gasto público y la implantación de nuevos impuestos, con el objeto de tranquilizar a los inversores, los cuales han estado saliendo del país en los últimos meses.
Y es que, según recuerdan los expertos de Bankinter (MC:BKT), S&P mantiene el rating de Argentina en B+ (4 escalones por debajo de investment grade) pero ha rebajado la perspectiva de ‘estable’ a ‘negativa’.
Ojo con Brasil
Además, en Bankinter advierten que “en octubre podría ser Brasil la nueva preocupación, puesto que el populista Jair Bolsonaro podría ganar las elecciones. Los emergentes revierten a peor por razones no relacionadas entre sí y eso vuelve a bloquear las bolsas. El problema es que las fuertes depreciaciones de la lira turca y, sobre todo, del peso argentino se contagian sin razón hacia las divisas de otros emergentes que no tienen ningún problema (rupia india, por ejemplo), de manera que la incertidumbre se generaliza”.
Ante esta situación, José Luis Cárpatos insiste: “Recuerden lo que pasó durante la crisis financiera. La Reserva Federal estadounidense empezó a bajar los tipos de interés, creó los programas cuantitativos, y la rentabilidad se esfumó de los activos tradicionales y se tuvo que abrazar el riesgo para sacar algo de rentabilidad, lo que hizo que hubiese muchísimo dinero que marcharse a economías emergentes. En cuanto la situación se dio la vuelta, Estados Unidos se recuperó, y hemos alcanzado velocidad de crucero en las subidas de tipos de interés, el dinero que estaba invertido en los mercados emergentes está volviendo hacia casa, lo que genera una presión vendedora sobre sus monedas respectivas realmente importante, al final dañando la economía”.