- La variación del Producto Interno Bruto en el cuarto trimestre fue de +0.45%.
- Con ello, la economía se ubica 0.9% debajo de sus niveles de 2018.
- Mantenemos nuestro estimado de un avance de 0.6% para 2023.
A pesar del resultado, crecen las señales un cambio de vientos en el corto plazo
Esta mañana se publicó la estimación oportuna del Producto Interno Bruto correspondiente al cuarto trimestre de 2022. Al igual que lo sucedido con Estados Unidos y otros países del mundo, la economía mexicana sorprendió al alza con un avance de 0.45% trimestral frente a estimados de 0.30%, con lo que la estadística se mantuvo desafiante a las expectativas en todo el año. No obstante, la economía mexicana si resiente una fuerte desaceleración, pues este ritmo de aumento es casi la mitad del que se registró el trimestre pasado (+0.89%) y poco más de una tercera parte de aquel del primer trimestre (+1.23%). Los resultados que se dieron a conocer hoy están beneficiados significativamente por los buenos resultados de septiembre y el efecto de arrastre que tienen sobre el cálculo, pero dado que en los últimos 3 meses la economía parece no haber abonado más a la tendencia de crecimiento, el panorama podría girar de manera drástica a inicios de 2023.
La economía se ubica 0.9% debajo de sus niveles de 2018
Desde una perspectiva más amplia, el crecimiento del PIB de todo 2022 fue de 3.0% frente a los niveles de 2021. Esta tasa es superior al promedio histórico de la economía mexicana, pero aún se inserta en un contexto de recuperación, pues para alcanzar los niveles que se tenían en 2018 se requerirá de un alza de 0.9% en 2023. Esta es justo la estimación a la que el consenso ha llegado en las últimas semanas, aunque organismos como el Fondo Monetario Internacional han dado un giro en sus perspectivas al considerar que la fortaleza de la demanda interna será suficiente para abatir los riesgos que acechan en el horizonte. De hecho, el Fondo revisó ayer su pronóstico de crecimiento para nuestro país en 2023 desde 1.2% a 1.7%, ubicándose en el espectro optimista de las estimaciones.
¿Qué esperar?
Como mencionamos en nuestro brief sobre el IGAE, aunque en apariencia las cifras de este cuarto trimestre siguen libres de afectaciones, en los hechos sí ha habido un giro de narrativa a partir de mermas en el consumo, disrupciones en las cadenas globales de valor y presiones generales sobre la actividad a partir de las altas tasas de interés. Creemos que será en este primer trimestre de 2023 cuando se perciba la pérdida de dinamismo de manera más nítida y aunque reconocemos que el sesgo es mixto, con amenazas y oportunidades, conservamos nuestro estimado de 0.6% para todo el año.