Wall Street abrirá hoy con fuertes retrocesos. Y así sucede en todos los rincones del mundo. La crisis griega, ahora que su primer ministro, Alexis Tsipras, dio el portazo a las negociaciones con sus acreedores, se propaga al resto del mundo. Hoy, ante el temor de que Grecia salga del euro (“Grexit”) y el miedo de que se produzca una avalancha de capitales queriendo salir del país, las entidades financieras griegas no abrirán sus puertas (y posiblemente ya no abran en toda la semana). El próximo domingo se celebrará un referéndum en el que el pueblo griego decidirá si permanece en la moneda única o salen de la eurozona. Las noticias no sólo se concentran en Grecia. En China, el Shangai Composite se volvió a hacer pedazos y entró ya en lo que llama un “mercado bear”, lo que significa una caída del 20% respecto al reciente máximo.
Por supuesto, Europa se resiente. Las bolsas se hunden y las tasas de interés de los bonos de los países más vulnerables se trepan. El Cac-40 de París cae un 3.0%, el Dax de Fráncfort un 2.7% y la bolsa de Milán un 2.6%. Más pronunciadas son las caídas del Ibex-35 de Madrid (-3.6%) y de la bolsa de Milán. La bolsa de Atenas hoy no abre pero los ADRs del National Bank of Greece, por ejemplo, se desploman un 23%. El Global X Ftse Greece 20 ETF se despeña un 17%.
En Wall Street, la apertura también será con francas caídas, cercanas al 1.0%. Los futuros del S&P’s 500 pierden 21.0 pts y ajustados por “fair value” bajan 18.8 pts mientras que los del Nasdaq 100 descienden 51.5 pts mientras que ajustados por “fair value” se dejan 46.6 pts. Los futuros del Dow Jones caen 181 pts. Por tanto, los retrocesos son fuertes, aunque lejos del pánico que se podría temer. En los mercados emergentes, el MSCI Emerging Markets Index se hunde un 1.8%, la peor caída desde el primero de diciembre.
Peor se ve el mercado de deuda. Las tasas de los bonos de 10 años de España se trepan 25 pbs a 2.35% y las de Italia aumentan otros 25 pbs a 2.39%. También suben en Portugal, donde sufren un incremento de 32 pbs a 3.01% y en Grecia, donde trepan 346 pbs a 13.94%. En medio de la aversión al riesgo, los capitales se refugian en los bonos del Tesoro, cuya tasa desciende 12 pbs a 2.35%, o en los “bunds” alemanes, que baja 18 pbs a 0.74%. El costo de asegurar la deuda corporativa con grado de inversión, los CDS, se elevó a su nivel más alto desde la quiebra de Lehamn Brothers. El euro se deprecia un 0.5% para negociarse en 1.111 dólares por euro.
Por tanto, el impacto es claro en los mercados globales, pero no es lo tremebundo que se podía temer. Sobre todo porque no está dicha la última palabra. El próximo domingo, si gana el “sí” a Europa, significará que Alexis Tsipras tendrá que abandonar el gobierno y que Europa podría reabrir negociaciones con Grecia.
En China, el Shangai Composite se despeñó un 3.3% adicional pese al recorte de tasas del Banco Central de China, lo que significa un retroceso del 22% respecto a su reciente pico del 12 de junio. El Hang Seng de Hong Kong bajó un 3.0% y ya ha retrocedido un 14% desde su reciente máximo del 26 de mayo.