Geoffrey Smith
Investing.com - La mala noticia en los mercados bursátiles de Europa tras la apertura de la jornada de negociación de este lunes es que al mercado de valores de España no le ha gustado el resultado de las elecciones.
La buena noticia es que eso no importa.
El IBEX 35 lleva bajando todos los lunes tras cualquier jornada electoral desde 1993, según este interesante gráfico desenterrado por el analista independiente de renta fija Luis Benguerel en Twitter.
Las cosas como son: a los mercados no suelen gustarles los resultados de elecciones poco concluyentes, pero ése es el único tipo de resultados que Europa ofrece últimamente, y van totalmente en línea con las encuestas de opinión anteriores a las elecciones. El resultado —que probablemente volverá a colocar al descafeinado líder socialista Pedro Sánchez a la cabeza de un Gobierno minoritario que impedirá que zozobre el barco con la implementación de presupuestos irresponsables— dista mucho de ser el peor imaginable.
Dicho esto, el escaso apoyo al partido de centro-derecha, el Partido Popular, indica que España va a tardar algún tiempo en conseguir un Gobierno que sea naturalmente afín al entorno empresarial.
El quid de la cuestión, como se indica en el gráfico de Benguerel, es que la caída del 0,6% del IBEX de esta mañana ha sido un movimiento instintivo y que hay en torno a un 50% de probabilidades de que se revierta en los próximos cuatro días.
Todos los demás índices principales han seguido la estela de Asia al alza, prefiriendo centrarse en los elementos positivos del informe del PIB de Estados Unidos del viernes. El índice de referencia Stoxx 600 sube un 0,2% hasta 391,64 puntos, apartándose un poco de los máximos registrados a la apertura. El índice DAX de Alemania sube un 0,5%, mientras que el FTSE del Reino Unido avanza un 0,2%.
Por otra parte, el acontecimiento más llamativo del lunes lo ha protagonizado el gigante farmacéutico alemán Bayer (DE:BAYGN) tras una rebelión de accionistas sin precedentes contra el director ejecutivo Werner Baumann y el resto de los directivos en su reunión de accionistas del viernes.
Más del 55% de los accionistas han votado no respaldar a la junta en señal de protesta por la destrucción de activos por valor de miles de millones de dólares para los accionistas con la imprudente adquisición de Monsanto (NYSE:MON).
Sin embargo, la junta de supervisión de Bayer, cuyo cometido en teoría es servir a los intereses de todas las partes interesadas, no sólo de los accionistas, ha decidido ignorar la votación y se ha puesto de parte de Baumann.
Lo verdaderamente interesante aquí es que la caída del 2% del precio de las acciones de Bayer de esta mañana podría explicarse enteramente porque nos acercamos a la fecha exdividendo. Si no fuera por eso, las acciones habrían subido.
Pero eso no quita el hecho de que sus acciones hayan ofrecido el segundo peor rendimiento en el Dax los últimos 12 meses, tras haber descendido un 38%. Pero si este comportamiento arrogante para con los accionistas no es capaz de hacer descender el precio de las acciones, es tentador preguntarse qué lo haría.