El Supremo rectificó ayer al Supremo, que a su vez había sentenciado en contra de otra Sentencia del Supremo. Sí, es cierto, es un juego de palabras difícil de entender. Pero ojo, que no todo es lo que parece.
Después de 48 horas de intenso debate, y por una ajustadísima diferencia (15 a 13), los 28 magistrados decidieron volver a la doctrina anterior y mantener que el impuesto hipotecario o de Actos Jurídicos Documentados, impuesto que supone en torno al 70% de los gastos hipotecarios, lo seguirá pagando el cliente, como hasta ahora.
La banca se dio a sí misma una palmadita en la espalda y hoy lo celebra disparándose en Bolsa, liderando las subidas del Ibex 35.
Mientras, la ciudadanía ya se moviliza y protestará frente al Tribunal Supremo este sábado.
Pero, ojo, no den el caso por cerrado. La motivación de la sentencia (es decir, la exposición de las razones que determinan el sentido de dicha sentencia y que permiten conocer los motivos a fin de poder cuestionarlas o desvirtuarlas en el oportuno recurso) no se hará pública hasta dentro de algunas semanas, por lo que no se descartan (de hecho ya hay voces que lo aseguran) demandas civiles ante Tribunal Europeo de Justicia.
Por otra parte, el Gobierno ha dicho que estudiará el impacto de la decisión del Supremo y fijará su posición en el Consejo de Ministros de mañana. Algunos expertos se atreven a augurar que el Ejecutivo podría cambiar la ley para que sean los bancos los que paguen los impuestos de las hipotecas. De momento, está prevista para hoy una comparecencia de Pedro Sánchez.
Y, por si fuera poco, no olviden que se está tramitando la nueva ley hipotecaria en el Congreso, que se adaptará a la normativa europea fijando qué gastos deberá pagar el banco y cuáles el cliente. Algunos analistas ponen el 19 de noviembre como fecha en la que podría debatirse esta nueva ley.
Por tanto, la banca puede respirar tranquila de momento, pero no debe dormirse en los laureles. Los bancos cotizan aún lejos de los niveles del 17 de octubre, un día antes de que se hiciera pública la polémica sentencia. Y recordamos que, desde entonces, han perdido casi 5.500 millones de euros de capitalización bursátil.
Lo dicho: en los próximos días o semanas podríamos volver a reabrir el caso de las hipotecas, así que aprovechen que ya saben el refrán: Más vale pájaro en mano…