Hoy es una jornada plagada de datos: subsidios de desempleo, ventas minoritas, precios al productor, producción industrial, cuenta corriente… Todo un despliegue de información luego de que el S&P’s 500 haya caído en cinco de las últimas seis sesiones. Ayer lo hizo marginalmente (-0.06%) junto con el Dow Jones (-0.18%). El Nasdaq, eso sí, logró avanzar un 0.36%. Hoy, los futuros sugieren una apertura con pocos cambios.
Los datos tuvieron en general un sesgo negativo: salieron más débil de lo esperado, lo que aleja un poco más, si cabe, la posibilidad de una subida de tasas la semana que viene. Las solicitudes de subsidios de desempleo se ubicaron, en la semana del 10 de septiembre, en 260,000, o 1,000 solicitudes más que la semana previa. El dato vino bastante en línea con lo esperado.
Pero el dato más importante del día quizás fuera el de las ventas minoristas para el mes de agosto. Las ventas se contrajeron un 0.3%, por debajo de lo esperado por los analistas (-0.1%), En julio, las ventas apenas aumentaron un 0.1% (revisado al alza de una lectura original de 0.0%). Aun así, el consumo lleva una tendencia perezosa durante el tercer trimestre. Si excluimos las ventas de autos, las ventas se redujeron un 0.1% cuando el consenso estimaba un incremento de 0.3%. En el mes previo, este componente bajó un 0.4% (revisado a la bja de -0.3%).
Por tanto, el consumo, el pilar de la economía estadounidense, después de un segundo trimestre muy poderoso, se ha ralentizado durante el tercero. En lo que se refiere a la inflación, no se perciben presiones preocupantes: los precios al productos registraron en agosto una lectura de 0.0%, por debajo del 0.1% del consenso tras deprimirse un 0.4% en julio. Excluyendo alimentos y energía, los precios aumentaron un 0.1%, en línea con el consenso, y tras una cifra de -0.3% en el mes previo.
La manufactura sabemos que, además, no marcha bien, que entre la fortaleza del dólar y la debilidad de la demanda global, anda bastante parada. EL ISM manufacturero de agosto se situó de nuevo por debajo de 50, lo que no sucedía desde enero. Hoy se publicaron el índice de la Fed de Filadelfia y el del Empire State de la Fed de Nueva York, ambos para septiembre. El de Filadelfia repuntó a 12.8 tras una lectura de 2.0 en agosto; pero el de Nueva York registró una lectura negativa, de -2.0, aunque mejoró ligeramente respecto a -4.2 en agosto.
Y justo antes de la apertura, el dato duro sobre la actividad industrial también defraudó: se contrajo un 0.4% en agosto, por debajo del consenso (-0.3%). Además, el dato de julio se revisó a la baja, de 0.7% a 0.6%.
El déficit corriente se estrechó durante el segundo trimestre. La cifra fue de 119,900 mdd, comparado con 131,800 mdd en el primer trimestre, lo que supuso una reducción mayor a la esperada por los analistas.
Pero en general, los datos no sugieren una economía demasiado robusta. El consumo ha perdido dinamismo, la inflación permanece deprimida, y la industria está, en el mejor de los casos, estancada, por lo que no hay muchos motivos por los que apresurarse a subir las tasas de interés.
Y eso, al menos, vuelve a dar algo de alivio a Wall Street, que hoy abrirá al alza, aunque sea con avances moderados. En el momento de escribir esta nota, los futuros del S&P’s 500 avanzan 3.5 pts pero ajustados por “fair value” ceden 2.3 pts mientras que los del Nasdaq 100 ganan 13.5 ptrs pero por “fair value” cotizan prácticamente planos. Los futuros del Dow Jones se elevan 36.0 pts. El mercado no sabe si festejar que la Fed no subirá tasas o si deprimirse porque la economía va a trompicones, sin terminar de entrar en una recuperación franca.
En Europa el tono es el mismo, de escasos movimientos, pero con marginales caídas. El Ibex-35 cede un 0.05%, el Cac-40 de París un 0.3% y el Dax de Fráncfort un 0.1%. Fuera de la Eurozona, el Ftse-100 aumenta un 0.3%.