Tron (TRX) es una plataforma descentralizada concebida para cambiar la manera en que se comparte y monetiza el contenido digital. Aunque se basa en tecnología blockchain y ofrece las mismas funciones que
Ethereum, la conocida plataforma para dApps, Tron permite a los creadores hacer llegar su trabajo directamente al público, sin depender de intermediarios como las plataformas de streaming o las tiendas de apps. Este vínculo directo abarata costos y otorga a los creadores mayor control sobre sus ingresos.
Para validar las transacciones y mantener la red segura, Tron emplea un mecanismo de consenso delegated proof-of-stake (DPoS). Bajo este esquema, los tenedores de TRX votan por Súper Representantes (SR), que se encargan de generar bloques y validar operaciones, lo que mantiene la plataforma ágil y escalable. Las transacciones en Tron son rápidas y baratas, por lo que resulta atractiva para usuarios y desarrolladores.
En Tron, los equipos de desarrollo pueden crear protocolos DeFi y lanzar proyectos NFT. Para ello deben contar con suficiente ancho de banda, CPU, almacenamiento y RAM, además de bloquear su token Tron, llamado TRX, para obtener el ancho de banda y la energía que se requieren para validar transacciones en la red. Al mismo tiempo, los TRX bloqueados funcionan como garantía y pueden ser confiscados si un validador actúa de mala fe. Al completarse las transacciones se consume ancho de banda, mientras que los contratos inteligentes consumen energía. Ambos recursos se recuperan al cabo de 24 horas.